Más emocional, más preciso, incluso más eficiente, el nuevo Opel Insignia GSi es una máquina deportiva para aquellos que aprecian algo muy especial. Un coche para que el conductor disfrute al máximo en todo tipo de carreteras. El chasis, con su configuración dinámica y los neumáticos de altas prestaciones Michelin opcionales en llantas de 20 pulgadas, ofrecen un nivel de agarre especialmente elevado. El sistema de tracción integral con reparto vectorial de par es exclusivo de este segmento, y garantiza una experiencia de conducción gratificante, así como la máxima seguridad. La nueva transmisión automática de ocho velocidades se puede accionar a través de las levas de cambio en el volante – como en un coche de carreras – para una experiencia de conducción aún más activa.

Característica de la generación actual del Insignia es la combinación de diseño ligero, bajo centro de gravedad y potencia del motor de 2.0 litros turbo. El resultado es un equilibrio excelente y una extraordinaria relación peso / potencia. Estos valores internos merecen una imagen exterior especial. Con grandes elementos de diseño cromados en la parte delantera y un eficiente alerón trasero para la carga aerodinámica necesaria en el eje trasero, la imagen del Insignia GSi coincide perfectamente con su rendimiento. Los asientos deportivos de altas prestaciones Opel tapizados en piel, especialmente desarrollados para el GSi, el volante deportivo de cuero y los pedales de aluminio añaden los toques finales. También las familias pueden disfrutar de las sensaciones del Opel Insignia GSi sin sacrificar el espacio y la funcionalidad presentes en su versión limusina deportiva y en la aún más espaciosa variante Sports Tourer. Los precios del Opel Insignia GSi Grand Sport comienzan a partir de 45.500 €; y los precios de la variante Sports Tourer a partir de 46.700 € (precio de venta recomendado en España con impuestos incluidos).

Opel Insignia GSi

En el «Infierno Verde»: la pista de carreras más dura del mundo

La sintonía con la mejor tradición de Opel ha permitido crear un Insignia con la máxima eficiencia. El nuevo Opel Insignia GSi muestra un nuevo nivel de eficiencia deportiva caracterizado por un excelente agarre y una elevada precisión, capacidades que los aficionados a los modelos deportivos de tamaño medio apreciarán y que también quedan reflejadas en el cronómetro. «La arquitectura ligera, la excelente configuración del chasis con la hidráulica de suspensión mejorada y el ajuste de software, la exclusiva tracción integral junto con los neumáticos de altas prestaciones, hacen que el GSi sea tan preciso y emocional como pudiéramos desear», declara Volker Strycek, director de Opel Performance Cars (OPC) y de Opel Motorsport después las pruebas de conducción. «Los resultados hablan por sí solos. He podido completar una vuelta al Nordschleife con el nuevo Insignia GSi en hasta doce segundos menos que con el anterior Insignia OPC más potente – pero obviamente yo le exijo el máximo al coche en todo el recorrido -. Cuanto más exigente se hace la pista, como en las curvas o en los tramos con poca adherencia, es decir, cuando el coche ha de reaccionar de forma especialmente ágil y precisa, el GSi es definitivamente más rápido y más fácil de controlar».

La puesta a punto final del Insignia GSi se realizó en el legendario Nürburgring-Nordschleife. Los ingenieros de Opel han desarrollado un chasis completamente nuevo para el GSi en el famoso «Infierno Verde», como lo definió el triple campeón del mundo de F1, Jackie Stewart. Los muelles más cortos bajan la carrocería del GSi 10 milímetros y los amortiguadores deportivos especiales reducen los movimientos de la carrocería al mínimo. Los poderosos frenos Brembo con pinzas de cuatro pistones (con 345 milímetros de diámetro) y la dirección más directa se han adaptado en consecuencia. El Insignia GSi está equipado de serie con el chasis electromecánico FlexRide, que adapta los amortiguadores y la dirección en fracciones de un segundo; la centralita también cambia la calibración del pedal del acelerador y los puntos de cambio de la caja automática de ocho velocidades. El conductor puede elegir entre los modos «Standard», «Tour» y «Sport». En función del modo elegido, la dirección y la respuesta del acelerador pueden ser más suaves o aún más directas. Exclusivo del Opel Insignia GSi es el modo «Competición», que se activa a través del botón del ESP. Una doble pulsación permite a los pilotos más habilidosos desconectar el control de tracción -para hacer una vuelta rápida al Nordschleife, por ejemplo-.

Opel Insignia GSi

El chasis deportivo, desarrollado en combinación con los neumáticos de alta adherencia Michelin Pilot Sport 4S y las grandes llantas de 20 pulgadas, ofrecen niveles de agarre «casi como una lapa». Una contribución importante al indómito dinamismo del Opel Insignia GSi proviene de la interacción de los potentes motores turbolimentados y la tracción integral con reparto vectorial del par incorporado de serie.

Características deportivas: desde nuevo asiento deportivo Opel de altas prestaciones hasta la tapicería del techo

Las capacidades deportivas del Opel Insignia GSi coinciden con su diseño, tecnología punta y accesorios. A la cabeza de la lista figuran los nuevos asientos deportivos desarrollados por Opel. Los asientos de deportivos de altas prestaciones Opel, certificados por AGR, vienen con todas las características avanzadas ya conocidas en los asientos de alta gama disponibles en el Insignia. El asiento integral del GSi también incorpora ventilación, calefacción, función de masaje y apoyos laterales regulables. Estas prestaciones se complementan con un respaldo alto con reposacabezas integrado en el miembro más deportivo de la familia Insignia. El posicionamiento del cinturón de seguridad a la altura del hombro es ideal, algo poco habitual en los asientos deportivos integrales. Los clientes pueden elegir entre dos combinaciones de cuero premium (en color negro o brandy), con un discreto logotipo de GSi adornando el respaldo.

Opel Insignia GSi

La longitud, la profundidad, la altura de la banqueta y el ángulo del respaldo, que recuerdan a una cobra lista para atacar, pueden ajustarse eléctricamente. Los cojines de aire del soporte lumbar de cuatro vías junto con los apoyos laterales variables también se activan eléctricamente. Todos estos ajustes pueden guardarse en la memoria del asiento mediante un botón; sólo hay que regular manualmente la extensión de la banqueta del asiento. La ventilación y la calefacción están integradas en la banqueta y en el respaldo. Además, el conductor y el acompañante delantero pueden disfrutar de masaje de espalda. En general, la suma del apoyo lateral deportivo y las características de confort hacen que el nuevo asiento de altas prestaciones sea una oferta única, desarrollada en el centro de competencias para asientos saludables en Rüsselsheim.

Normalmente, los fabricantes de automóviles compran los asientos deportivos integrales a un proveedor especializado. Sin embargo, el caso del Opel Insignia GSi es muy diferente. El Centro de I+D de Rüsselsheim puede recurrir a una gran experiencia cuando se trata de desarrollar estructuras de asientos. El concepto de la segunda generación del Insignia siempre planteó la introducción de un sistema modular con el asiento integral de altas prestaciones como tope de gama. Esto permitió mantener todas las características de confort en un asiento deportivo de pura raza. Además, el desarrollo interno de Opel también ofrece detalles elegantes: las guías insinuadas para los cinturones en el respaldo a la altura de los hombros tienen un aspecto exactamente igual que las entradas de aire frontales del Opel Insignia GSi y demuestran una atención excepcional al detalle.

La estructura de la base del asiento de altas prestaciones también procede de Opel. Los elementos clave de acero se producen en la planta de Opel en Kaiserslautern. El desarrollo y la producción unificados del nuevo asiento envolvente también permiten una reducción significativa de peso. Mientras que el asiento deportivo del Corsa OPC -sin ninguna de las características de confort disponibles en el GSi-, que lleva varios años en el mercado, pesa 28 kilogramos, el nuevo asiento integral con todas sus prestaciones sólo añade 26 kilogramos al Opel Insignia GSi.

El volante deportivo de base plana forrado de cuero, los pedales de aluminio y la tapicería del techo negra resaltan aún más el aire deportivo del puesto de conducción y de todo el interior.

Opel Insignia GSi: funcionalidad que emociona

El Opel Insignia GSi a la vez que proyecta su imagen exterior de atleta de raza, con sus elementos de diseño cromados en la parte delantera, sus característicos tubos de escape y -en la variante Grand Sport- con su prominente alerón trasero que permite el nivel deseado de carga aerodinámica en el eje trasero, conserva un alto grado de funcionalidad bajo su atuendo deportivo. La espaciosidad y el confort van acompañados del sistema multimedia ultramoderno IntelliLink y de la excelente conectividad OnStar.

Opel Insignia GSi

Al igual que sus homólogos de serie, el Opel Insignia GSi Sports ofrece un maletero con volumen de carga de 560 a 1.665 litros y la opción de asientos traseros con respaldos plegables en secciones 40/20/40, que permiten una configuración más flexible del espacio de carga. Con el fin de facilitar la carga al máximo, el portón trasero controlado por sensores se puede abrir y cerrar sin tocar el coche, mediante un pequeño movimiento con el pie bajo el parachoques trasero. Los conductores del Insignia GSi también se benefician de tecnologías punteras que van desde el innovador sistema de iluminación matricial IntelliLux LED® hasta la Alerta de Colisión Frontal con Detección de Peatones y Frenada Automática de Emergencia. Todo ello convierte al Insignia GSi Grand Sport en una berlina deportiva a toda prueba y al Sports Tourer en un vehículo familiar excitante, práctico y sobre todo seguro para toda la familia.

Los modelos GSi de Opel: 34 años de tradición

El Insignia GSi continúa la larga tradición de coches deportivos Opel, denominados GSi. Los primeros en provocar el entusiasmo de los aficionados fueron el Manta GSi y el Kadett GSi (1.8 litros y 115 CV) en 1984. Sólo cuatro años más tarde, el motor 2.0 litros DOHC (doble árbol de levas en cabeza) de 16 válvulas en el Kadett 2.0 GSi 16V entregó 150 CV. El primer Astra también ofreció este motor y en 1993 había una alternativa de 1.8 litros y 125 CV en el Astra GSi. También hubo un GSi en varias generaciones del Corsa, comenzando con el Corsa A de 100 CV (1988) que se ha convertido en un clásico muy codiciado. El final (¡provisional!) de la línea GSi fue el Corsa D, en agosto de 2012.

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