En plena vorágine (o moda) de los coches eléctricos, nos ponemos al volante del alumno aventajado de la clase, el Tesla Model S 100D. Un vehículo 100% eléctrico con 500 Kms de autonomía real y con las prestaciones de un Porsche Panamera Turbo. ¡No te pierdas esta prueba Tesla Model S 100D!.

El Tesla Model S no es una novedad en el mercado, ya que fue en 2012 cuando comenzó a venderse en Estados Unidos, pero 7 años después sigue siendo un producto muy novedoso que la marca americana a venido actualizando constantemente desde su lanzamiento. Estéticamente, el Tesla Model S sufrió un facelift en 2016 pero técnicamente su evolución ha sido constante.

Prueba Tesla Model S 100D, 500 kms de autonomía y tracción a las 4 rueadas.

En esta prueba, hemos conducido el Tesla Model S 100D, y lo primero que debemos hacer es explicar esta nomenclatura. El número 100 hace referencia a la capacidad de la batería (la de mayor tamaño disponible actualmente) y la D nos muestra que estamos ante un modelo con tracción dual, es decir, con dos motores que dan tracción a las 4 ruedas. Para poner a prueba tanto al coche, como a su autonomía y a la red de puntos de recarga de Tesla, decidimos hacer un viaje desde Madrid a la Costa Brava. ¿Cómo se habrá portado este eléctrico que homologa más de 500 Kms de autonomía?.

Estéticamente, este Model S cuenta con un diseño sencillo con trazos y formas suaves que lo harían pasar desapercibido si no fuera un Tesla. Hay que partir de la base de que en estos momentos en los que “lo verde” está de moda, Tesla lleva implícitos una serie de valores que aunque el coche no llame la atención por su diseño, llama la atención por el simple hecho de ser un Tesla. Además de esto, lo que más nos impactó en el primer vistazo es que es mucho más grande de lo que parece. Con sus 4’97 metros de largo y sus 1’96 metros de ancho, ¡es más largo que un BMW Serie 5 y más ancho que un Audi A8!

En el interior, el minimalismo y la sencillez de sus formas entran en conflicto con la descomunal pantalla táctil de 17 pulgadas en formato vertical que sin duda se lleva todo el protagonismo al abrir sus puertas. Desde esta pantalla se controlan todos los sistemas del coche de una forma fácil, cómoda e intuitiva. En cuanto al espacio, es muy generoso tanto en las plazas delanteras como en las traseras, en las que sin problemas caben 3 adultos o incluso 3 sillitas para niños. El maletero cuenta con una amplísima capacidad de 745 litros (20 litros más que un Mercedes Clase E y similar a un Audi Q7), pero además cuenta con un segundo maletero bajo el capó delantero con otros 150 litros.

Tesla Model S 100D, tecnología al poder

Antes de realizar esta “Prueba Tesla Model S 100D”, habíamos leído mucho sobre uno de los supuestos tendones de aquiles de la marca, los acabados frente a marcas que por precio pueden ser competidoras como Mercedes, Audi, BMW, Porsche, etc. Por ello, teníamos muchísimas ganas de ver cuánto había de mito urbano y cuanto de realidad en este tema. Es cierto que los materiales como cuero y plásticos no tienen el tacto ni la terminación de las clásicas marcas premium, pero si te compras un Tesla debes tener claro que no estás comprando lujo, sino tecnología. Y por ello, en nuestra opinión, los acabados y materiales son más que aceptables siempre y cuando tengas claras tus preferencias de compras y hayas comprado un Tesla por el motivo adecuado (tecnología) y no para ser el que más “mola del barrio”.

Como hemos comentado anteriormente, si este Tesla Model S destaca por algo, es por la tecnología que incorpora. Antes de “arrancarlo”, esto se aprecia sólo con ver su enorme pantalla principal anteriormente comentada. Como anécdota, en todo el interior del Tesla Model S sólo existen 2 botones tradicionales, el de los warning de emergencias y el de apertura de la guantera. Ambos han tenido que instalarse por obligaciones legales ya que son funciones que deben poder activarse incluso en caso de avería de la pantalla central. desde esta pantalla, podremos controlar absolutamente todos los sistemas del coche: navegación con vista satélite de Google Maps, música con Spotify premium incluido, navegador web, abrir o cerrar el techo y las puertas, modificar la altura de la suspensión y manejar el sistema de climatización con filtro de aire HEPA que incluso nos protegerá de un un hipotético ataque biológico. Puede parecer muchísima información para una sola pantalla, pero su interfaz es sumamente fácil de utilizar e intuitiva por lo que a los 5 minutos de estar en el coche sabrás manejarlo todo a la perfección.

¿Cómo funciona el famoso Autopilot?

Una vez en marcha y por seguir con el aspecto más tecnológico del Tesla Model S, lo primero que quisimos probar es su famoso “Autopilot”. Tenemos que dejar claro, que aunque este sistema está diseñado con el fin de obtener la conducción prácticamente autónoma, todavía no es capaz de llevarnos de un sitio a otro mientras leemos el periódico (otro de los mitos urbanos sobre este coche). Afinando más y después de ver su funcionamiento, nos atrevemos a decir que el sistema muy posiblemente sería capaz de hacerlo, pero la legislación europea sobre este tema lo tienen bastante capado. A pesar de ello, el Autopilot es perfectamente capaz de mantener el carril en curvas y de detectar obstáculos y otros vehículos para frenar y acelerar cuando sea necesario. Hasta aquí, el funcionamiento es prácticamente igual al de sistemas similares como el Distronic Plus de Mercedes o los equivalentes en Audi y BMW, salvo por que el Tesla permite separar las manos del volante durante más tiempo que los demás. Pero la gran novedad frente a sus rivales europeos, está en que el Autopilot de Tesla es capaz de cambiar de carril completamente solo. Si circulamos por el carril derecho con el Autopilot conectado y ponemos el intermitente a la izquierda, el Tesla comprueba si viene algún coche que nos impida el cambio de carril y en caso negativo cambia de carril por sí solo y continúa con la trayectoria por el nuevo carril. Dicho todo esto, si el coche detecta que llevamos más tiempo de la cuenta sin tocar el volante, empezará avisando y terminará desconectando el sistema. Funciona realmente bien incluso en cambios de carril en adelantamientos durante curvas.

Una vez que en Madrid nos hicimos con todos los mandos y ajustes del Tesla Model S 100D, nos dispusimos a realizar la prueba más importente, comprobar su autonomía y el funcionamiento de su red de Supercargadores. El objetivo de la prueba era realizar un viaje Madrid – Gerona (685 Kms) realizando las menores paradas posibles y desde Gerona realizar una ruta de fin de semana por toda la Costa Brava. En total, incluyendo la vuelta a Madrid, más de 1.600 kms en un fin de semana muy eléctrico.

A primera hora de la mañana, nos metimos en carretera para poner a prueba su consumo que a velocidades legales parecía situarse constante entre los 20 y 25 kWh cada 100 Kms, dependiendo de las condiciones de la circulación. En este consumo, lógicamente no están incluidos los primeros kilómetros en los que todo apasionado a los coches tiene la tentación de probar al conducir un Tesla, su aceleración. Este es otro de los puntos del Tesla que te dejan con la boca abierta, y la espalda “pegada al asiento”. Es capaz de acelerar de 0 a 100 Km/h en unos 4 segundos, y este no es un dato de catálogo, sino sacado cronómetro en mano. Experimentar esta sensación de empuje acompañada de un silencio sepulcral, es algo alucinante que te deja perplejo y desubicado a partes iguales.

De 0 a 100 en 4 segundos ¡y en silencio!

Pruebas de aceleración a parte, nos dirigimos hacia Gerona y según el sistema de navegación (que calcula las rutas en función de los supercargadores y de la automomía del coche), teníamos que realizar dos paradas, una en el Supercargador de Ariza (Zaragoza) situado en una área de servicio junto a la autovía A2 y otra en Lérida. Como en Km11 nos gusta el riesgo y estábamos entusiasmados con la conducción del Tesla, decidimos jugárnosla y saltarnos la parada de Ariza. Así, conseguimos llegar sin dificultad alguna al Supercargador de Lérida habiendo recorrido 479 kms desde la última carga realizada en Madrid. Así, podemos decir con plena autoridad que el Tesla Model S 100D, cuenta con una autonomía REAL de 500 Kms, más allá de cifras de homologación que según el ciclo NEDC le otorgan casi 600 Kms.

¿Cómo se carga un Tesla Model S 100D? Usar un Supercargador de Tesla es lo más fácil del mundo. Basta con aparcar el coche junto a uno de ellos, descolgar la manguera de carga y situarla frente a la trampilla bajo la que se esconde el enfuche. Al pulsar el botón que tiene la manguera, el cargador se pone en comunicación con el coche y tras consultar el si el coche cuenta con una cuenta de usuario para realizar la carga y el pago, el reflectante del piloto trasero se abre dejando a la vista el enchufe. Desde ahí, enchufar e irnos a tomar un café o a comer en nuestro caso.

Llegados a este punto, otra de las cosas a destacar de Tesla es el uso de su APP móvil. Desde ella, podremos controlar muchas cosas del coche pero el mejor uso que encontramos es que puedes ir consultando el estado de la carga e incluso te avisa mediante una notificación al móvil cuando ya has cargado lo suficiente para llegar a tu destino o sigues cargando, cuando la batería ya está al 100%. De esta manera, durante la carga en Lérida que duró algo más de 40 minutos para ponerse al 100%, estuvimos comiendo en el restaurante del área de servicio / hotel en el que se encontraba el supercargador. En cuanto la APP nos avisó de que la carga estaba concluida, pedimos la cuenta y llegamos al coche listos para continuar el viaje.

Del 20% al 80% de carga en 20 minutos

Con respecto a los tiempos de recarga y después de todas las cargas realizadas durante la prueba, lo ideal es que no dejar que la batería baje de un 20% de autonomía y no esperar a cargarla por encima de un 80%. En este tramo es donde maximizaremos la eficiencia de nuestro tiempo vs autonomía, ya que del 20% al 80% se carga en apenas 20 minutos y con ese tramo podemos realizar más de 350 Kms.

Otro tema a tratar sobre la recarga a la hora de realizar un viaje largo con un Tesla, es que además de la creciente red de Supercargadores, Tesla mantiene una amplia red de carga en destino mediante acuerdos con hoteles y restaurantes que aunque con una potencia inferior a los supercargadores y por lo tanto con unos tiempos de recarga mucho más largos, te permitirán dar de comer a tu coche eléctrico mientas también comen o duermen sus ocupantes.

Durante los más de 600 Kms de autovía del viaje de ida, el Model S 100D, mostró una gran estabilidad y seguridad. El conjunto de suspensión (regulable en altura) y tracción a las cuatro ruedas gracias a los dos motores eléctricos, hace que tenga un alto confort de marcha y un excelente paso por curva sin llegar a ser un deportivo (ni lo es ni pretende serlo) a pesar de que sus prestaciones de aceleración estén a la altura de muchos superdeportivos.

En las carreteras comarcales y de montaña que recorrimos durante más de 300 kms por los rincones más espectaculares de la Costa Brava, el Tesla Model S también se mostró a la altura de lo esperado y quizás el único pero a poner sea su dirección eléctrica que es como comunicativa para una conducción más deportiva o exigente en este tipo tipo de vías. Pero cabe mencionar que desde la llegada al mercado de las direcciones asistidas eléctricas, esta sensación es más común de lo normal incluso en vehículos de combustión. Además de esto, la generosa anchura del Model S nos puso en más de un aprieto al cruzarnos con camiones o vehículos pesados en carreteras de montaña…

Además de todo lo comentado, otra cosa que nos dejó boquiabiertos durante esta prueba Tesla Model S 100D, fue el servicio de atención al cliente de Tesla. Durante una de las cargas pasadas las 22:00h, el hijo de 3 años del que escribe, comenzó a tocar la pantalla y sin sabes cómo el coche se bloqueó, perdió la conexión a internet y por lo tanto muchos de sus sistemas dejaron de funcionar. Tras momentos de desesperación, se me ocurrió abrir la guantera y en la documentación del vehículo encontré un teléfono de ayuda TESLA. Llamé y sin esperas de ningún tipo una chica muy amable me atendió en español y tras solicitarme el número VIN del vehículo (y ayudarme a localizarlo), se conectó por remoto al vehículo y me volvió a configurar todo como lo tenía antes del “peque-incidente”. Está claro, que los chicos de Tesla están dispuestos a utilizar la tecnología para dar un espectacular servicio al cliente.

Conclusión de la prueba

En conclusión y después de esta amplia prueba del Tesla Model S 100D, podemos decir que es un producto que no defrauda. Es más, en nuestra opinión estamos ante un cochazo que debes plantearte muy seriamente como opción si estás pensando en comprar alguna gran berlina alemana siempre y cuando te lo permitan tanto la red de cargadores de tu zona de residencia como tus circunstancias personales (kms a realizar, rutas habituales, posibilidad de instalar cargador en casa, etc.). Lo único malo, es que todo este alarde de tecnología tiene un precio. Y no es precisamente bajo. El precio de partida de este modelo con la batería de 100 kWh es de 109.000€ (impuestos inclo aunque para hacerte con una unidad como la de la prueba con paquete Premium y Autopilot tendrás que desembolsar casi 120.000€

Más fotografías. Prueba Tesla Model S 100D.